Fotógrafo iraquí remueve la cámara implantada en su cráneo

12 Feb 2011

A finales del año pasado nos encontramos con una de las noticias más curiosas en la que se informó el particular proyecto de un fotógrafo y artista iraquí llamado Wafaa Bilal. Lo que hizo, básicamente, fue injertarse una cámara en la parte trasera del cráneo para capturar imágenes de lo que ocurría detrás de él.

Sin embargo el “experimento” duró muy poco, y ahora el joven se vio obligado a retirarse el dispositivo debido a que le estaba provocando problemas físicos graves. Bilal siempre fue consciente de que el proceso sería doloroso, pero esta vez superó su capacidad de soportarlo.

El fotógrafo fue intervenido quirúrgicamente ayer, pero en sí no se removió todo el implante sino uno de los soportes en los que reposaba el gran imán en el que se “pegaba” la cámara de fotos. Parece que la idea del artista es seguir adelante con el proyecto.

¿Pero qué motivó al joven a emprender este particular proyecto?, se preguntará la mayoría. Según explicó en su momento, el objetivo es capturar una imagen cada 60 segundos para retratar todo lo que ocurre a sus espaldas. La duración de esta tarea sería de un año, y las fotografías obtenidas se enviarían a través de Internet a un museo de Qatar para su exposición.

Desde el comienzo los médicos le aconsejaron al fotógrafo que no se implantase el imán en su cráneo, pero desoyendo las recomendaciones acudió a un profesional de modificación personal, quien fijó el magneto a su cabeza utilizando soportes de titanio.

Fue justamente uno de estos soportes el que comenzó a provocar los intensos dolores en Bilal, y ni siquiera un tratamiento con fuertes analgésicos permitió calmar la dolencia. De todos modos el artista anunció que atará la cámara a su cabeza hasta que la herida sane y pueda volver a utilizar el soporte implantado.

Fuente: CBC News.