Directivos de Google condenados por la Justicia

2 Mar 2010

El juez del Tribunal de Justicia de Milán, Oscar Maggi, declaró culpables de cargos de violación a la intimidad a tres importantes funcionarios de la empresa Google, entre los cuales se hallaba el principal funcionario legal de la firma.

Los cargos habrían sido impuestos debido a un video subido al popular sitio YouTube, en el cual se podía ver a adolescentes abusando de un menor con autismo. Este video habría estado en línea por dos meses.

El magistrado italiano impuso una sentencia de seis meses de prisión en suspenso, a la vez que les absolvía por los cargos de difamación. Un cuarto imputado, que se hallaba acusado sólo por cargos de difamación, fue absuelto.

Uno de los acusados, Peter Fleischer, asesor global de privacidad para Google aseveró: “El juez ha decidido que yo soy principalmente el responsable por las acciones de unos adolescentes que colocaron en Google un video reprensible”. El ejecutivo además declaró que fue convicto pese a haber dedicado toda su carrera a “preservar y proteger los derechos de privacidad personal”.

Por su parte David Drummond, principal asesor legal de Google dijo en declaraciones a la prensa que se encontraba “indignado por haber sido declarado penalmente responsable por un video colocado por adolescentes abusadores” y recordó que las “leyes italianas y de la UE reconocen que los proveedores de internet como Google no están obligados a monitorear el contenido en sus servicios” y agregó: “Este veredicto sienta un peligroso precedente”.

Google de Italia declaró que retiró el polémico video dos horas después de que la policía italiana le notificara el suceso, aunque la Fiscalía alegó que el video había sido marcado por algunos usuarios del sistema como contenido inapropiado mucho antes de lo que asegura Google. El video permaneció dos meses en línea.

Los restantes ejecutivos de Google condenados por el delito eran el ex ejecutivo financiero George Reyes y el gerente de marketing Arvind Desikan, aunque este último resultó absuelto.
La empresas declaró que apelaría, ya que en palabras de Google el veredicto era “pasmoso”.